Salud mental en tiempos de crisis: Estrés, ansiedad y depresión
Durante los últimos años, con todos los acontecimientos que han impactado alrededor del mundo, se han producido cambios significativos y cruciales, los cuales exigen a la humanidad tomar un papel adaptativo frente a la novedad y a lo incierto. El mundo al son del tiempo va demasiado rápido, con cambios contundentes que previamente no se habían experimentado, y ello puede incidir a que la salud mental, que es una de las bases que sustentan el equilibrio y el bienestar humano, entre en crisis.

Se pone por caso la situación más conmovedora de los últimos 10 años: La pandemia por la Covid-19. La cual ha demandado que cada uno de los gobiernos que componen la comunidad internacional asuman legislaciones que apuntan hacia una protección integral de la misma salud humana, no obstante, al tiempo ello ha provocado otra pandemia a nivel de la salud mental, pues ninguno estaba preparado para asumir esta experiencia tan fuerte. Una de las consecuencias de esto fueron las alteraciones psicológicas ligadas al estrés, ansiedad y depresión, que conmovieron al ser biopsicosocial. Si bien previamente la salud mental de la humanidad estaba siendo golpeada, la pandemia exacerbó esta problemática. Definitivamente, la salud ha entrado en peligro.
En este sentido, uno de los factores que se han visto fuertemente golpeados durante esta problemática, están arraigados al núcleo familiar, el trabajo, las amistades, la universidad, el colegio, entre otros. Por tanto, adquiere relevancia el poder comprender la incidencia del contexto en el cual nos desenvolvemos, debido a que con ello el sujeto puede identificar cuáles son aquellas circunstancias estresantes, lo cual le permitirá aprender a sobrellevarlas sanamente, entendiendo de que la forma en cómo el ser humano se sirva de los elementos presentes en el contexto físico y social, este mismo puede jugar el papel de favorecer o perjudicar.
De este modo, se vuelve de interés cognoscitivo entender que el estrés y la ansiedad pueden provocar diferentes sentimientos en el ser humano, como la tristeza, enojo, irritabilidad, falta de energía, entre otros, también cambios físicos como pueden ser dolores de cabeza por lo que es necesario buscar herramientas o técnicas que permitan fortalecer el bienestar físico, emocional, psicológico y social de forma integral.
En lo referente a la ansiedad, tal como lo menciona Sierra, Ortega y Zubeidat (2003), “alude a la combinación de distintas manifestaciones físicas y mentales que no son atribuibles a peligros reales, sino que se manifiestan ya sea en forma de crisis o bien como un estado persistente y difuso, pudiendo llegar al pánico” (pp.15). Así mismo, la ansiedad tiene una característica importante, que es el hecho de que busca prevenir a partir de una amenaza para el individuo, dándole a este un valor afectivo.
Por otro lado, a diferencia de la ansiedad, se entiende al estrés como “una relación entre la persona y el ambiente, en la que el sujeto percibe en qué medida las demandas ambientales constituyen un peligro para su bienestar, si exceden o igualan sus recursos para enfrentarse a ellas” (Lazarus y Folkman, 1984, como se citó en Sierra et al., 2003). El estrés, de manera general, se presenta como respuesta fisiológica y la ansiedad como respuesta afectiva.
Y siguiendo esta línea, donde la persona experimenta una crisis como respuesta a la problemática latente en el ambiente, el sujeto puede experimentar también la depresión. De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (2017), los trastornos depresivos están caracterizados por suscitar en el sujeto sentimientos relacionados con “La tristeza, pérdida de interés o de placer, sentimientos de culpa o autoestima baja, alteraciones del sueño o del apetito, fatiga y falta de concentración” (pp.7) asimismo, esta puede ser duradera o constante, como consecuencia perjudica esencialmente la disposición del sujeto para desempeñarse en las actividades que puede desenvolver en un ámbito laboral, escolar, social, familiar, etc. en su vida cotidiana.
Con todo lo anterior, la Cruz Roja Colombiana (2021) brinda algunas recomendaciones para manejar y adaptarse durante una crisis emocional. Estas son:
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Estar bien estar informado, pero evite saturarse de información, consulte fuentes confiables.
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Si siente ganas de llorar, hágalo, expresar las emociones le puede ayudar a renovar su estabilidad.
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Hacer respiraciones profundas, ejercicios de estiramiento o meditación.
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Tomar un tiempo para relajarse. Trate de hacer otras actividades que disfrute.
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Crear un grupo de apoyo con el que puedas hablar de diversos temas, no te encierres en tus opiniones.
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Cuidar a otras personas, escucha sin juzgar, valida sus emociones y brindarle apoyo con las líneas de atención. (p.1)
“Mantener una buena salud debería ser el objetivo principal de todos nosotros”.
(Sangram Singh)
Referencias
Cruz Roja Colombiana Seccional Antioquia. (11 de Mayo del 2021). Salud mental en tiempos de crisis y cómo sobrellevar el estrés. Org.Co. https://www.crantioquia.org.co/Noticias/ArtMID/446/ArticleID/1218/Salud-mental-en-tiempos-de-crisis-y-c243mo-sobrellevar-el-estr233s
Organización Panamericana de la Salud (2017). Depresión y otros trastornos mentales comunes. Estimaciones sanitarias mundiales. Washington, D.C.
https://iris.paho.org/bitstream/handle/10665.2/34006/PAHONMH17005-spa.pdf
Sierra, J. C y Ortega, V y Zubeidat, I. (2003). Ansiedad, angustia y estrés: tres conceptos a diferenciar. Revista Mal-estar E Subjetividade, 3 (1), 10 - 59. ISSN: 1518-6148. https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=27130102
