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Trastornos del sueño

Por: Gabriela Canchila y Andrea Moncada



¿Alguna vez te has sentido extremadamente cansado y de repente te duermes sin advertencia alguna? ¿Te ha pasado más de una vez a lo largo del día durante un periodo largo de tiempo? Lamento decirte que sufres de narcolepsia, un trastorno de sueño. Los trastornos del sueño son una serie de afecciones que dificultan el dormir bien de las personas, van desde problemas para conciliar el sueño hasta dormir demasiado o en momentos inapropiados.

La mayoría de las personas sufren de problemas para dormir debido al estrés, la ansiedad, horarios excesivos de trabajo, alergias o problemas respiratorios, micción frecuente, dolor crónico, u otras influencias externas. Pero hay que recalcar que se dice que una persona padece de un trastorno de sueño cuando estos problemas ocurren con mucha regularidad durante un periodo largo de tiempo.


¿Cómo identificar si sufres de un trastorno de sueño? Bueno, los síntomas comunes según la revista Heath Line son la fatiga diurna, dificultad para conciliar el sueño y permanecer dormido, irritabilidad, ansiedad, necesidad intensa de tomar siestas a lo largo del día, patrones inusuales de respiración, necesidad inusual de moverte mientras concilias el sueño, bajo rendimiento en tu vida diaria, falta de concentración, depresión y aumento de peso. Asimismo, hay exámenes médicos como la polisomnografía (ayuda a identificar si sufres de apnea del sueño) y la prueba de latencia múltiple del sueño (ayuda a identificar si sufres de narcolepsia). Pero no se engañen, no todos los trastornos de sueño son solamente problemas para conciliar el sueño o problemas de sueño excesivo, no. Algunas de las clasificaciones de los trastornos del sueño son: Disomnias, las cuales son trastornos relacionados con la cantidad, la calidad y/o el horario del sueño; y Parasomnias, cuyas están caracterizadas por acontecimientos o conductas anormales asociadas al sueño, a sus fases específicas y/ o a los momentos de transición sueño-vigilia.


En el apartado de disomnias podemos encontrar Insomnio: el cual se caracteriza por la dificultad o incapacidad continua de iniciar el sueño, mantenerlo, o la sensación de que el mismo no es restaurador, Narcolepsia: caracterizada por una regulación anormal del ciclo sueño/vigilia que origina una excesiva somnolencia durante el día, por lo que la persona se queda repentinamente dormida en consecuencia a esto, Apena del sueño: definida como una obstrucción de la faringe que no deja pasar el aire y puede hacer que te despiertes durante la noche, Hipersomnia: definida como la incapacidad de mantener un nivel de vigilia adecuado durante el día, se dice que se aumenta un 25% el sueño habitual, es decir, hay más sueño de lo normal, y Síndrome de piernas inquietas: este es un trastorno neurológico que consiste en la percepción de sensaciones desagradables en las piernas con una irresistible necesidad de moverlas para aliviarse, la sintomatología aparece en los períodos de reposo y predomina en la noche, impidiendo la conciliación del sueño.


Por otro lado, las parasomnias incluyen Pesadillas: Interrupción persistente del descanso gracias a sueños perturbadores que hacen que el sujeto pase del sueño a un estado de vigilia, Terrores nocturnos: episodios de terror con gritos y agitación, a veces acompañados de sonambulismo, y Sonambulismo: este consiste en una alteración en el transcurrir del sueño debido a la existencia de episodios repetidos de comportamientos motores del sujeto que implican que se levante de la cama y empiece a andar. De igual importancia, no podemos olvidar mencionar la estrecha relación que existe entre la salud mental, ya que la existencia de trastornos del sueño puede traducirse en una alteración en los niveles de producción de neurotransmisores, tales como el cortisol, la hormona del estrés. Debido a esto, la persona que esté teniendo trastornos del sueño, frecuentemente estará estresada porque sus niveles de cortisol están muy elevados. Ya teniendo en cuenta que la alteración de sueño actúa como un estresor neurobiológico que afecta a los procesos que se encargan de regular el estado de ánimo, es necesario plantear que también se han realizado estudios que afirman que es probable que al trastorno del sueño se agreguen otros trastornos, en este caso, mentales; como puede ser la depresión y ansiedad.


Pero ¡hey! No todo está perdido, si bien un trastorno de sueño no desaparece de la noche a la mañana por más que queramos, si nos sometemos a un tratamiento médico que incluya medicamentos bajo prescripción, dispositivos respiratorios, suplementos de melatonina y algunos otros que dependerán específicamente de tu situación, definitivamente veremos cambios positivos; sin embargo, también es fundamental realizar cambios en nuestro estilo de vida que puedan ayudar al mejoramiento de la calidad de sueño, algunos de estos pueden ser: crear un horario de sueño regular, no consumir muchos carbohidratos en la noche o incluso no tomar agua en abundancia antes de ir a dormir, evitar el consumo de cafeína, alcohol y tabaco, y tener una dieta balanceada; solo de esta manera será posible seguir conservando la funcionalidad en nuestra vida diaria.


Referencias

https://asapme.org/guia-de-enfermedades-mentales/trastornos-del- sueno/#:~:text=disomnias%20y%20parasomnias-,Disomnias,y%20la%20disomnia%20no%20especificada


 
 
 

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